Sueño con el escenario
todo pintado de blanco
Alrededor de lo blanco
de lo níveo
está la rama florida
Luego aparece una reja negra
vestida de buganvilas
La abre el viento verde y
surge la mar que en sonido rueda
Una sola garza blanca vuela
aterriza. Coloca sus patas
frágiles en aquella roca
La inmensidad habla de tanto
y de tan poco. Olas que van y
vienen. Parece aterrizan en
corazón de niño bueno
Se escucha el graznido de las
gaviotas al sabor de esa sal
que trae noticias de doncellas
con cola de pez desde una
basílica dorada allá en el
fondo de esa mar
El camino sigue en ascenso
mientras el sol lejano saluda
con su espíritu de fuego
Día quizás de noble viento verde
en charla con el todo. Con la carcajada
de Dios allá lejos, lejos.
Desde mi casa ostra.
mediados del 2017
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