MADRE
Madre a través de tu savia
dejas tu resplandor en espejo
esperas con arrobo ese
su primer llanto que poblará
la Pachamama.
Y en tu mansedumbre volverás
una vez más a arrullar con tu cuento
Madre a través de tu savia
dejas tu resplandor en espejo
esperas con arrobo ese
su primer llanto que poblará
la Pachamama.
Y en tu mansedumbre volverás
una vez más a arrullar con tu cuento
Madre ves en ese hijo
ese rollo forjado en historiaal inicio de los siglos.
Vives en cada niño que juega
en sotavento y barlovento
al toque de un violín
tu ser de Madre, en aprendizaje.
Madre no te vayas, quédate en mí
cuando la luna apuesta en su
cuarto creciente.
Y si me contemplas
en mis tardes de otoño
nos acompaña la tertulia de nuestro
corazón que se despierta lúcido en
aroma de un mañana.
Salud Madre.
8 de mayo del 2017



